Consejo Nº1: Dejen comentarios o serán devorados por la horda...

jueves, 6 de noviembre de 2008

Sobrevivir a un asedio

El ataque comenzó. Los zombies se amontonan alrededor de tu casa, atacando incesantemente pero incapaces de entrar. Aguantar durante un asedio no significa sentarte a mirar el techo. Muchas tareas deben ser realizadas y repetidas para sobrevivir en un espacio limitado.

A. Designá un rincón de tu patio para servir como letrina. En los libros de supervivencia tienen detalles para la construcción y mantenimiento de letrinas.

b. Si el suelo y la lluvia lo permiten, sembrá verduras. Esta fuente de alimentos debe ser consumida primero, guardando la comida enlatada para emergencias. Mantené el cultivo tan lejos de las letrinas como sea posible, para impedir una infección, no por la suciedad sino por el efecto que los residuos puedan tener en el suelo.

c. Lo ideal para obtener electricidad seria usar un generador manual de energia electrica, como un generador a pedal. El generador de gasolina es muy ruidoso (atrae mas zombies), potencialmente peligroso y además gasta la gasolina, que es limitada. Usar este segundo recurso en situaciones extremas, como un ataque nocturno, cuando ponerse a pedalear no solo no seria suficiente sino que, en una situación tan peligrosa, seguramente vas a estar ocupado con otras cosas además de ejercitar en la bicicleta.

d. Patruyar las paredes todo el tiempo. Si estás en grupo, dividanse turnos para vigilar durante las 24 horas del día. Siempre estate atento de una posible, aunque improbable, infiltración. Si estás solo, limita tu vigilancia a las horas diurnas. Durante la noche, asegurate que las entradas esten aseguradas (las ventanas deben estar desde el principio tapiadas). Dormí con una linterna y un arma cerca. No duermas muy profundo.

e. Mantené un perfil bajo. Si tenés un sotano, cociná allí, junto con la generación de energia y mantenimiento del equipo. Si tenés radio, cuando estés buscando sintonizar con alguien, hacelo en el sotano y usá auriculares. Tapá bien las ventanas con cortinas negras (además de tapiarlas con maderas y si podés con cemento) especialmente de noche.

f. Deshacete de los cuerpos. Sea humano o zombie, un cuerpo es un cuerpo. Las bacterias de la carne podrida pueden ser una grave amenaza a tu salud. Todos los cuerpos dentro del perimetro deben ser quemados o enterrados. Todos los cuerpos fuera del perimetro deben ser quemados. Para hacer esto, simplemente echa gasolina del otro lado del muro y soltá un fosforo. Esto puede atraer mas zombies, pero es un riesgo necesario para eliminar una ya presente amenaza a tu salud.

g. Ejercitá tu cuerpo a diario. Usá una bicicleta fija (preferentemente que sirva tambien como generador de energía) junto con ejercicios calistenicos y la tensión dinamica de Charles Atlas. Eso mantendrá tu cuerpo lo suficientemente fuerte y resistente para cualquier situación de combate. Asegurate de que tu regimen sea silencioso. Si no tenés sotano, usa la habitación mas al centro de la casa. una insonorización basica, colchones y frazadas contra las paredes, ayuda a absorber el sonido.

h. Mantenete entretenido. Además de la necesidad de vigilar, la recreación es fundamental. Asegurate de tener disponible una buena colección de juegos, libros y otros entretenimientos (los juegos electronicos son demasiado ruidosos e ineficientes energeticamente como para tenerlos en cuenta). En un largo y aparentemente interminable asedio, el aburrimiento puede llevar a la paranoia, visiones y desesperación.
Es importante mantener tu mente en buena forma al igual que tu cuerpo.

i. Mantené a mano unos buenos tapones para tus oidos y usalos seguido. El constante gemido colectivo de los cadaveres, un sonido que va a persistir a toda hora, durante tanto tiempo como dure el asedio, puede ser una terrible forma de ataque psicologico. Se sabe de personas bien equipadas y bien defendidas que terminaron matandose entre ellas o volviendose locos solo por los incesantes gemidos.

j. Asegurate de que tu ruta de escape esté bien planeada y tu equipo listo para salir. En la incertidumbre de la batalla puede ser necesario abandonar la casa. Talvez el perimetro fue roto, talvez se inició un incendio. Por la razón que sea, es hora de huir. Mantené tu mochila y arma en un lugar accesible, armada, cargada y lista para actuar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

lo usaremos para bien